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Diferencia entre correa de distribución y cadena

27 mayo 2022

No podemos analizar en detalle la diferencia entre correa de distribución y cadena sin explicar previamente en qué consisten. Ambos elementos comparten función, aunque cada uno lo hace a su manera, y son clave para el funcionamiento del vehículo.

Una definición técnica de la correa de distribución es que se trata de componente que coordina el movimiento del cigüeñal y el árbol de levas. Para entendernos, la correa lo que hace es trasmitir la energía de la combustión interna. La energía es distribuida por los piñones y las válvulas de forma coordinada, asegurando el perfecto funcionamiento del motor.

Con respecto a la cadena de distribución, es fácil de visualizar cómo es si te la imaginas como la típica cadena metálica de eslabones, similar a la de una bicicleta. Eso sí, la cadena de un automóvil es mucho más robusta. Tiene la misma función que la correa, conseguir todas las piezas se muevan como deben. Es decir, coordina el movimiento del cigüeñal y del árbol de levas para que las válvulas se abran y se cierren. Así se consigue que los pistones no las golpeen de forma indebida.

Correa y cadena de distribución: Su papel en la combustión

Una parte importante del proceso de distribución de la energía mecánica es dejar entrar y salir los gases de la combustión a los cilindros, de manera que se produzca una mezcla aire-combustible adecuada en el cilindro.

Por último, de estos elementos también depende la apertura de las válvulas de escape para que salgan los gases quemados por el tubo de escape.

Diferencia entre correa de distribución y cadena: Los materiales

La primera diferencia entre correa de distribución y cadena está en los materiales con que están fabricadas. La cadena de distribución, como ya hemos señalado, es metálica. En cambio, la correa consiste en una tira estriada de caucho, goma y nylon.

Correa de distribución: Desgaste y mantenimiento

El principal problema asociado a la correa de distribución es el desgaste. El uso y el paso del tiempo hacen que la correa de distribución sufra y, por consiguiente, se vaya deteriorando. Es decir, la correa de distribución tiene una vida finita, por lo que requiere un mantenimiento periódico.

El principal baremo que hemos de tener en cuenta para saber cuándo debe cambiarse la correa es el kilometraje. Será el fabricante el que describirá en sus especificaciones técnicas cuál es el kilometraje máximo recomendado. Según la marca y el modelo de automóvil, nos moveremos en una horquilla que va desde los 60.000 hasta los 160.000 km.

correa de distribución desgaste
El tipo de conducción también influye

Ahora bien, el tipo de conducción también será decisiva para matizar estas cifras que acabamos de mencionar.

Por ejemplo, si tus desplazamientos se realizan principalmente en ciudad, se recomienda cambiar la correa cuando has alcanzado un 80% del kilometraje máximo recomendado. La razón es que la correa sigue en funcionamiento siempre que el motor está encendido. Aunque el coche esté detenido en un semáforo, en un paso de peatones, en un atasco o al pie de la acera al ralentí, la correa sigue en marcha. Sin duda, se trata de una diferencia entre correa de distribución y cadena muy a tener en cuenta.

Otros aspectos que afectan a la longevidad de la correa de distribución son las temperaturas extremas y la humedad ambiental. Por este motivo, cada 4 ó 5 años es más que recomendable revisar el estado de la correa.

Síntomas que indican que deberías cambiar la correa de distribución

Como decimos, la correa de un automóvil que se somete a las revisiones periódicas estipuladas por el fabricante, y en un taller de confianza, no se romperá. Un mecánico profesional está perfectamente cualificado para indicarte cuando la correa de distribución debe ser sustituida para evitar males mayores.

Algunos de los síntomas típicos de una correa de distribución degradada son:

  • Pérdidas de aceite, que detectaremos fácilmente gracias a las manchas que dejan. Si los engranajes de la correa no están bien engrasados, el deterioro se acelerará.
  • Una correa que se encuentra al límite de su resistencia implicará que el motor tenga que hacer más esfuerzo en la combustión. Esto conlleva que soltará más humo de lo habitual.
  • Si tu vehículo presenta muchas vibraciones cuando está al ralentí, y notas que tiembla cuando lo conduces, casi seguro que llegó la hora de reemplazar la correa.
  • Otros síntomas pueden ser la presencia de ruidos extraños o dificultad para poner el motor en marcha. Pero al tratarse de señales un tanto ambiguas, te recomendamos acudir a un profesional cuando las detectes.

Cadena de distribución: Durabilidad con reajustes esporádicos

Con respecto a durabilidad y necesidad de mantenimiento, la cadena de distribución tiene la ventaja de que se conserva mucho más tiempo. De hecho, la gran mayoría de cadenas ya salen de fábrica concebidas para no tener que cambiarse nunca durante la vida útil del motor.

Sin embargo, tampoco podemos afirmar que la cadena de distribución sea indestructible, ni que la correa sea quebradiza sin más. De hecho, la cadena también implica ciertos inconvenientes, como son que es un elemento es muy pesado y ruidoso y que ocupa bastante espacio.

Diferencia entre correa de distribución y cadena
Ni la cadena es irrompible ni la correa frágil

Pero, por encima de todo, cabe señalar que la cadena pierde fricción con el paso del tiempo. Lo que supone esto es un mayor consumo de carburante y más emisiones de gases contaminantes.

Aunque también es verdad que la llegada al mercado de nuevos materiales ha logrado que las cadenas sean más silenciosas y livianas. Asimismo, cada vez son más compactas y menos sensibles a sufrir pérdidas por fricción.

La cadena de distribución no es eterna

Aunque se tiende a pensar que la cadena debe durar toda la vida útil del motor, esta afirmación es matizable. Así, las cadenas sufren problemas relacionados con el estiramiento y el desgaste. Incluso, en algunos casos, puede haber rotura de algunos elementos más allá de la cadena en sí.

Uno de estos elementos es el llamado tensor dinámico. Su función es contrarrestar el estiramiento de la cadena debido al uso y mantenerla tensada. El aceite que engrasa los tensores también puede perder sus propiedades, así como los patines que guían la cadena. Estos patines son de plástico, y el rozamiento de los eslabones de acero de la cadena los irá degradando a medida que el vehículo recorre más y más kilómetros.

Pero estos posibles inconvenientes no deben asustarnos. Con algún que otro reajuste esporádico, sí que es cierto que la vida útil de la cadena de distribución irá a la par con la del motor.

No será una vida eterna, pero lo más probable es que no tengas que preocuparte durante muchos años. De hecho, casi seguro que cambiarás de coche sin haber lidiado con ninguno de estos inconvenientes.

Diferencia entre correa de distribución y cadena: El fin de una era

Para concluir, señalar que es probable que el eterno debate sobre la diferencia entre correa de distribución y cadena termine desapareciendo en un futuro próximo.

El motivo es que en los nuevos modelos de vehículos eléctricos, aunque siguen necesitando un sistema de distribución, éste se está intentando que sea electrohidráulico y electroneumático.

En consecuencia, la tendencia es apostar por motores que no necesiten una unión mecánica entre las levas y el cigüeñal para sincronizarlos, llegando incluso a desaparecer las levas.

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